Refrán
A caballo regalado, no le mires el diente

¿Qué significa este refrán?

Este refrán recomienda aceptar los regalos de buen grado y sin poner reparo alguno, pues se considera descortés el analizar exhaustivamente la calidad del obsequio, así como resaltar sus defectos o fallos.

¿De dónde procede la expresión A caballo regalado, no le mires el diente?

La expresión tiene su origen en las ferias de ganado, y se relaciona con la evaluación que hacían los expertos cuando miraban los dientes de un caballo.

Por su dentadura podían saber cosas como la edad, la salud, la procedencia, el tipo de dieta que ha llevado... O sea: valoraban al animal sólo mirándole los dientes...

Ideas clave del refrán

ApreciaciónConformidadEducación

Observaciones

En esta paremia, diente equivale a «dentadura». La voz «caballo» es muy frecuente en las paremias, pues este animal fue uno de los principales medios de transporte hasta el siglo XIX, siglo en que empezó a disminuir su importancia con la llegada del automóvil y su paulatina extensión.

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A caballo regalado, no le mires el diente