Locución proverbial
No hay que mezclar churras con merinas

¿Qué significa esta locución proverbial?

Recomienda no colocar en el mismo plano temas o personas de naturaleza muy distinta.

Esta locución proverbial se usa actualmente. Esta expresión ha sido leída al menos por 8 personas.

¿De dónde procede la expresión No hay que mezclar churras con merinas?

Se piensa que el origen de esta expresión proviene de la batalla entre mujeres de Churriana y Medina de las Torres, aunque en realidad procede del ámbito ganadero.

'Churras' y 'merinas' son dos razas distintas de ovejas, que resultan sumamente fáciles de distinguir para todo aquél que está, mas o menos, familiarizado con el ganado ovino.

Las churras son unas ovejas que proporcionan una exquisita carne y una rica leche. Por su parte, las merinas son famosas por la lana blanquecina y densa que dan. El nombre churras se suele utilizar con un tono despectivo, de poco valor. En cambio, el nombre ‘merina’ proviene de algo positivo, algo de valor.

Idea clave de la locución proverbial

Incoherencia

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No hay que mezclar churras con merinas